Desde la primaria, en la clase de biología
nos enseñaron que los seres humanos pertenecemos al reino animal; concepto que
no convence y acepta la generalidad de los homos "sapiens" porque
se sienten ofendidos por tal clasificación de consonancia zoológica. se
sostiene, -en teoría-que nos diferenciamos de esos seres maravillosos
respetuosos de la naturaleza por nuestra supuesta inteligencia, atributo dudoso
dada la conducta negativa para con nuestros semejantes y en especial por
nuestro rol de principales depredadores de la naturaleza por
contaminarla y alterarla, vulnerando los ecosistemas sin valorar
sus reacciones y efectos boomerang -reflejados con devastaciones y
desgracias que nos flagelan- motivados principalmente por intereses económicos
, ignorancia e inconsciencia.
Múltiples guerras abanderadas con
pretextos y "causas" muy diversas; de carácter religioso, político, étnico
y una interminable lista de falsos detonantes que convergen
también en el común denominador de intereses económicos.
conflictos difundidos al mundo desvirtuando la realidad y justificándolos
con un bombardeo intenso de un gran número de medios
de comunicación al servicio de los agresores que en el orbe
transmiten lo que conviene a los intereses de criminales
masivos a quienes nada les importa la vida, la miseria, el hambre y el
sufrimiento de sus congéneres.
"Un buen pájaro nunca defeca en su
nido" reza una máxima popular que contraviene con ahínco nuestra-a
todas luces-no muy inteligente especie.