viernes, 22 de febrero de 2013

Cátedra delincuencial al alcance de todos


No es necesario acudir a una utópica  universidad  de la delincuencia ni tomar un curso intensivo en  la materia, ni mucho menos erogar cuota o colegiatura alguna para convertirse en un experto delincuente. solo basta encender el televisor y de manera totalmente gratuita será vertido un caudal de conocimientos que serán "consumidos" por niños, jóvenes y adultos con tan solo elegir un canal donde se  transmiten novelas,   -también conocidas erróneamente como comedias, ya que  su contenido  tiene poco o nada de humorístico-- culebrones con argumentos amarillistas y sangrientos acordes con la triste realidad nacional con información de ultima generación  sobre   corrupción, crimen, secuestro, extorsión, adulterio, robo, fraude, y demás delitos habidos y  por haber.

Programación aberrante  que atenta contra la cultura y tranquilidad social  que se difunde en horarios  con altísimos ratings, en mi opinión tolerada por las autoridades ya que de manera subliminal permea e intensifica el miedo generalizado con fines de manipulación masiva, independientemente de proyectar el caos  delincuencial  y la  violencia que sufrimos los mexicanos como una situación " normal" y" natural " y hasta posiblemente como  advertencia.


domingo, 10 de febrero de 2013

Esperanza frustrada





Hace tres o cuatro décadas el perfil de los políticos  de antaño distaba leguas del que caracteriza  a los de la actualidad. Muchos de ellos eran caciques y analfabetas. La mayoría  alejados años luz de la cultura, ensombrerados a la usanza  y hasta empistolados. generalmente surgidos de entornos socioeconómicos  bajos, contrastantes  con los actuales que desempeñan cargos de alta responsabilidad en las diferentes entidades gubernamentales, generalmente emanados de las  clase media y alta ,muchos de ellos con estudios superiores y postgrados obtenidos en universidades de elite, tanto  nacionales como extranjeras.

Al integrarse  en  política y en la gestión gubernamental  empresarios con solvencia económica suficiente para garantizar la solidez financiera para si y para varias generaciones de sus descendientes, así como individuos  con grados  académicos de excelencia, me esperance en que su incursión podría significar una solución  definitiva para la problemática de México -muy distante en ese entonces de la debacle actual del país -considerando ,que dada su estabilidad económica y su nacimiento en una supuesta "buena cuna”, su interés por la nación seria genuino y desinteresado.

La esperanza se frustro por que para la mayoría de ellos su objetivo era y sigue siendo el de  proteger sus intereses y magnificar sus negocios, olvidándose por su ambición,-en nombre, abanderados y justificados  por "el sistema"-, del interés nacional, con las consecuencias catastróficas que experimentamos.