No es necesario acudir a una utópica
universidad de la delincuencia ni tomar un curso intensivo en
la materia, ni mucho menos erogar cuota o colegiatura alguna para
convertirse en un experto delincuente. solo basta encender el televisor y de
manera totalmente gratuita será vertido un caudal de conocimientos que serán
"consumidos" por niños, jóvenes y adultos con tan solo elegir un
canal donde se transmiten novelas, -también conocidas erróneamente
como comedias, ya que su contenido tiene poco o nada de humorístico--
culebrones con argumentos amarillistas y sangrientos acordes con la triste
realidad nacional con información de ultima generación sobre corrupción,
crimen, secuestro, extorsión, adulterio, robo, fraude, y demás delitos habidos
y por haber.
Programación aberrante
que atenta contra la cultura y tranquilidad social que se difunde
en horarios con altísimos ratings, en mi opinión tolerada por las
autoridades ya que de manera subliminal permea e intensifica el miedo
generalizado con fines de manipulación masiva, independientemente de proyectar
el caos delincuencial y la violencia que sufrimos los
mexicanos como una situación " normal" y" natural " y hasta
posiblemente como advertencia.