En los años sesentas-época en que radique
en Guadalajara- el equipo de las chivas , bien llamado campeonísimo
por sus glorias, desempeño y múltiples campeonatos obtenidos;
logros que fueron consecuencia del profesionalismo, humildad,
positivismo, esfuerzo, entrega y disciplina de sus integrantes,
quienes portaron la emblemática camiseta con orgullo y pundonor;
jugadores amorosos y fieles a su club, en el que muchos de ellos
permanecieron durante toda su vida deportiva no obstante los bajísimos ingresos
que en ese entonces percibían.
Recuerdo que los seguidores del equipo
se jactaban y ufanaban externando orgullosos que para que el equipo
Guadalajara estuviese completo en relación a sus triunfos, que "solo
le faltaba en sus vitrinas la copa del campeonato de segunda división",-actualmente
primera "a,"- invocación que por su caótico desempeño actual para
desgracia del equipo, su afición y del futbol mexicano se empieza a
vislumbrar, debacle que de seguir en el mismo errático cauce, ese
"anhelo" se podría cristalizar, escenario que estoy seguro, ni sus
detractores desearían.
Esperemos un verdadero golpe timón en la
administración del rebaño, que impida que el drama de la invocación se produzca