Es perceptible y obvio que muchos mexicanos dan la espalda a nuestra identidad nacional ,tesoro invaluable que nos distingue en el mundo como una nación con rica y brillante historia ,colmada de cultura , folclore ,tradiciones y alegría, poblada en todas sus latitudes, en su mayoría ,por seres humanos excepcionales, amables, nobles y cálidos. vivimos un proceso en el que vertiginosamente se esta perdiendo la mexicanidad,-envidia del mundo-mermada por diversos factores como el encono de la sociedad civil por la cada vez mas deteriorada situación económica y social que experimentamos ,además, por la gravísima inseguridad y violencia prevalecientes , por las continuas y permanentes crisis en todos los ámbitos de nuestro país generadoras de desempleo, pobreza y de pauperización social, consecuencias, sin duda, derivadas de la corrupción indiscriminada y por la carencia de una administración publica adecuada y eficiente.
Inciden otros factores como las comunicaciones instantáneas, migraciones y desplazamientos del mundo moderno, la globalización y en especial el malinchismo pernicioso inextirpable que nos caracteriza y permea al grado extremo de importar todo lo importable, llegandose a los extremos de hasta sentirse "casta divina" muchos compatriotas por llevar apellidos extranjeros. Importamos anglicismos y galicismos, copiando hasta los abucheos al mas puro estilo yanqui, musarañas, (señales mímicas ofensivas), muchísimas expresiones verbales, estribillos y canticos en el ámbito deportivo y por supuesto la tendencia epidémica de denominar escuelas y colegios-principalmente particulares-con nombres de próceres extranjeros, sin olvidar algunas entidades deportivas, que con poca imaginacion, siguen la misma tónica de copiar y extranjerizar los nombres de sus equipos.
Es momento, por el bien de todos los Mexicanos, que detengamos,-sociedad y gobierno- el proceso de desintegración que a pasos agigantados esta sufriendo nuestra patria, que fomentemos con urgencia la restitución de nuestra invaluable identidad nacional, factor verdadero de orgullo y de unidad nacional que tanta falta nos hace y tomar la fuerza, unidos, para expirar el cáncer y los perniciosos flagelos presentes y futuros que nos acechan y así, enaltecer nuestra vapuleada nación.
lunes, 8 de febrero de 2010
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