Las múltiples heridas infringidas a México a lo largo de décadas han llevado al país a un estado convulsivo, dirigiéndolo hacia un oscuro destino; lesiones que no obstante su gravedad y peligrosidad cuyas consecuencias inéditas y fatales las estamos experimentando. Malos mexicanos, practicantes de canibalismo con afán de enriquecimiento, sin un ápice de humanismo, piedad, misericordia y mucho menos patriotismo, con cinismo y desvergüenza, le siguen asestando.
Los problemas de nuestra nación son consecuencia directa del destructivo torbellino de la corrupción , que por lo mismo, no se reconoce y mucho menos se intenta combatir, atribuyendo y orientando la "solución" a los gravísimos problemas ,es decir a los efectos y no a su verdadera causa y origen, la corrupción en sí misma.
Somos una nación falaz y putrefacta, inmersa en el subterfugio, en la doble moralidad que sacrifica a millones de compatriotas sumidos en la pobreza, ignorancia, sufrimiento y hambre, víctimas de enfermedades evitables y mortalidad prematura, impidiendo- por intereses bastardos de unos cuantos-, el despegue del país hacia mejores horizontes de una vida digna y merecida para su población
Siempre hay excelentes y oportunos pretextos para justificar el sub desarrollo como la influenza, la crisis económica mundial ,la mermada producción petrolera ,disminución de remesas, la narcoguerra -tan de moda-, solo por citar algunos, negándose por intereses creados a reconocer el saqueo en todos los flancos posibles a nuestra vapuleada nación y que por lo mismo no se generan medidas reales para combatir el verdadero y enraizado enemigo de México dejándolo magnificarse ,permitiendo con ello la destrucción de nuestra nación.
viernes, 23 de abril de 2010
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