domingo, 27 de febrero de 2011

Cachetadas al hambre

Estoy de acuerdo con una máxima que establece con sabiduría que el embarazo, lo pendejo y el dinero no se pueden ocultar. lo primero brota a simple vista , lo segundo se percibe a las primeras de cambio, y el dinero, especialmente en un alto porcentaje de mexicanos aflora de manera centellante, corroborándose el principio de que "no hay mexicano que soporte la prosperidad", refiriéndose a una actitud compulsiva acompañada de compras excesivas de bienes y servicios ostentosos y suntuarios como automóviles, inmuebles, joyas, viajes , etcétera que se adquieren con fines de presunción, proyectando sus carencias de tiempos anteriores, fenómeno acentuado con los ricos nuevos, que insulta y ofende a la mayoría de la poblacion que con verdadero sacrificio se allega del pan de cada día ,asestándole con su actitud cachetadas al hambre.

Es bien sabido de la felicidad que produce a los propietarios y dependientes de establecimientos comerciales en estados unidos y otros países de primer mundo, el arribo de nuevos ricos y políticos provenientes de países con economías sub desarrollados-aunque la clasificación no agrade- como el nuestro por las compras excesivas que efectúan despilfarrando cantidades estratosféricas como consecuencia de la "facilidad" en la obtención de "sus" recursos , produciéndose en las transacciones el consabido "dame dos "o "dame do"-según la fonética y el país de origen-,es decir que cuando el empleado de la tienda les informa las "bondades" y las características del producto cualesquiera que sea su precio llegan al exceso de adquirir dos.

No hay comentarios: