Las tiendas de conveniencia así denominadas por su accesibilidad, ubicación,-siempre a la mano-y especialmente por la facilidad de estacionamiento con que cuentan son establecimientos que vienen a generar en automático el cierre de comercios de abarrotes y farmacias de las zonas donde se instalan, negocios tradicionales en plena etapa de extinción por la competencia desleal ,aunque legal e injusta que representa la apertura indiscriminada y masiva de esos establecimientos dotados de un descomunal potencial financiero que aplasta a sus competidores, que les permite contar con miles de sucursales en el país e incrementar de manera sorprendente su numero día con día , eliminando las fuentes de sustento de miles de familias locales dedicadas por generaciones a esas actividades que desaparecen vertiginosamente del mapa económico.
Otra agravante es que los proveedores de esas numerosas unidades de negocio en un mínimo porcentaje pertenecen a las localidades donde tienen presencia esos gigantes ,con cuyos tentáculos tienen cobertura nacional, empresas que por los sistemas de comercialización modernos tienden a efectuar sus compras a grandes distribuidores y productores que solo en pocos casos son de origen local, por lo que las utilidades generadas por esas entidades se dispersan hacia las sedes de sus grandes corporativos ,desalentando también ,por la misma razón la generación de empleos indirectos en las diversas plazas en las que operan ,dejando como "beneficio" la nomina de sus empleados.
Respecto a la grandes cadenas de supermercados ,-algunos de ellos, emporios transnacionales-ocurre algo similar y magnificado por que abarcan gran variedad de mercancías y servicios ,afectando a una gran variedad de giros como de ferreterías, electricidad, mueblerías, electrónica, fotografía ,sonido, llantas, regalos ,etc. Hasta restaurantes y cafeterías con la tendencia, como se aprecia, a incrementar en sus grandes superficies cualquier otro tipo de giro mercantil y de servicios posible, estrategia con la que arrasan economías de pequeñas y medianas empresas que supuestamente al gobierno le interesa proteger.
Ojala se tomara el ejemplo de la ciudad de nueva york donde se esta tratando de impedir mediante un litigio el establecimiento de megatiendas en beneficio de los diversos comerciantes locales que con esfuerzo de décadas luchan por sobrevivir intentando evitar su establecimiento que en el corto plazo significarían su extinción, por lo que las autoridades competentes en México deberían analizar con otra óptica el impacto de su autorización, así como los legisladores considerar sus severas repercusiones en la economía domestica formal.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario