Los ilícitos cometidos que flagelan cada día en mayor escala a la sociedad mexicana a lo largo y ancho de nuestro territorio, eventos que han llevado la perdida de la capacidad de asombro de los mexicanos por su cotidianeidad y recrudecimiento han afectado ya a la mayoría de las familias en las que casi, por regla general, alguno o varios de sus miembros se ha visto afectados por algún delito "desde" un "simple" robo o cristalazo hasta un secuestro, crimen o extorsión.
Como bien se sabe quienes lesionan a la sociedad con sus acciones tienen -según algunos medios-hasta un 90 % de probabilidades de quedar impunes, lo que genera una invitación muy atractiva a un desprotegido segmento de la población a integrarse a las filas de la delincuencia, en especial por las condiciones socioeconómicas deterioradas y caos generalizado en el país producto de la corrupción generalizada que fatalmente (50,000 muertos es mas que una fatalidad) priva en México.
Sin la menor intención de exculpar a los delincuentes por sus acciones, desde mi perspectiva considero que el 50% de la responsabilidad en la mayoría de los delitos cometidos. en especial los de naturaleza patrimonial. Se deberían de imputar a las autoridades corruptas que con su actuar generan la debacle económica y el deterioro del tejido social, infalible caldo de cultivo impulsor del caos que padecemos.
Obviamente existe una multiplicidad de factores para que las personas delincan, pero ¿habrá quien piense que un mexicano promedio con sus necesidades esenciales satisfechas -alimentación trabajo, estabilidad económica, seguridad social-estaría dispuesto a delinquir arriesgando su vida, perdiendo la tranquilidad?........¡¡yo no!!
jueves, 10 de noviembre de 2011
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