La ley federal antilavado
que entro en vigor en México a partir del 17 de julio pasado ,cuyo
reglamento deberá ser emitido a los 30 días posteriores y que prácticamente
tendrá observancia a partir del próximo 17 de octubre, fecha en la deberán
estar implementados los formularios para la emisión de los reportes que
conlleva, podría tener un impacto negativo.
Es un ordenamiento en teoría
positivo pero establecido de manera abrupta ,carente de una debida difusión
masiva dirigida hacia el común de los mexicanos comprendidos o no, en
actividades vulnerables. Ley que debió de implantarse de manera paulatina.
La realidad es que en México
por lo general se carece de un orden estricto en los temas
transaccionales, fiscales y contables, salvo los casos de empresas
bien organizadas y estructuradas, mismas que representan una mínima proporción.
Por otra parte la economía
nacional, como bien se sabe, esta permeada de narcorecursos, razón por la que
se vierten opiniones sobre el peligro de que pudiera verse mermada o colapsada
en virtud de frenar de tajo su flujo, que durante lustros ha sido
factor detonante e impulsor de los mercados en México.
No hay comentarios:
Publicar un comentario